Arteaga, Michoacán, 20 de febrero de 2026.– En una movilización digna de una película de acción, la Fuerza de Tarea conjunta entre la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y elementos de la Marina logró desarticular un presunto campamento de delincuentes en las intrincadas brechas de la localidad de Toluquilla. El resultado: un golpe demoledor a la delincuencia.
El operativo, enmarcado en las acciones contundentes del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, estalló cuando los uniformados irrumpieron en una zona de terracería tras recibir una alerta de alto riesgo sobre la presencia de sujetos armados. Al llegar al punto señalado, el olfato de los guardianes del orden no falló: ante sus ojos aparecieron dos unidades fantasma, los vehículos de las marcas Volkswagen y Chevrolet, que servían como transporte de guerra.
Al inspeccionar los compartimentos, el hallazgo hizo saltar todas las alarmas. Los agentes aseguraron un verdadero arsenal compuesto por TRES ARMAS LARGAS de alto poder: dos fusiles calibre 7.62×39 (los favoritos de los sicarios por su letalidad) y una .223 milímetros, listas para sembrar el terror.
Pero el poder de fuego no terminaba ahí. En un conteo que heló la sangre, se decomisaron 289 CARTUCHOS ÚTILES, acompañados de 17 cargadores tácticos, lo que sugiere que los ocupantes se preparaban para un enfrentamiento de grandes dimensiones. El arsenal incautado se complementa con 4 chalecos tácticos y un casco balístico, elementos que delatan a células de alta peligrosidad.
Las autoridades han confirmado que todo lo decomisado ya está a disposición de la autoridad competente y se investiga a fondo la procedencia de este material de guerra. Mientras tanto, la SSP y las fuerzas federales han dejado claro que no habrá tregua: las acciones estratégicas se intensificarán en todo el territorio michoacano para cazar a quienes pretenden vulnerar la paz. Arteaga fue testigo de un golpe de autoridad que retumba en los bajos mundos criminales.



























