Arteaga, Michoacán, 19 de Febrero de 2026. – La mañana de este jueves se tiñó de tragedia y acero retorcido en la peligrosa Autopista Siglo XXI, cuando un fatídico y brutal choque entre un auto compacto y una camioneta de lujo se cobró la vida de una persona y envió al filo de la muerte a otras dos, en un siniestro que paralizó la zona por completo.
El infierno sobre el asfalto ocurrió en el kilómetro 238, en el solitario tramo Las Cañas – Feliciano, muy cerca de la tenencia de Pinzandarán. La llamada de auxilio que recibieron los servicios de emergencia describía una escena dantesca: un choque de una violencia indescriptible que había dejado los vehículos totalmente irreconocibles.
Y es que la fuerza del impacto fue tan devastadora que convirtió al automóvil blanco y a la imponente camioneta Gran Cherokee negra en un amasijo de fierros. Testigos describieron el momento del choque como un estruendo que rompió el silencio de la mañana, seguido de una nube de polvo y humo.
Cuando los paramédicos de la unidad Ambumed llegaron al lugar, se encontraron con una postal desgarradora: los cuerpos de los ocupantes estaban atrapados entre los restos de los vehículos. Lamentablemente, confirmaron el deceso de un hombre, cuya identidad aún es un misterio para las autoridades. Su cuerpo quedó como una silenciosa víctima en medio de la carnicería.
La desesperación y la urgencia marcaron el rescate de las otras dos personas, quienes presentaban lesiones de gravedad que ponían en riesgo su vida. En una carrera contrarreloj, fueron estabilizados y trasladados de emergencia a un hospital en el municipio de Lázaro Cárdenas, donde su estado de salud es reportado como crítico.
La magnitud del percance obligó a las autoridades a cerrar por completo la circulación de la autopista durante largas horas, generando un caos vial y un espectacular embotellamiento. Decenas de conductores quedaron varados, contemplando con horror el operativo de emergencia.
Finalmente, peritos especializados de la Fiscalía Regional de Justicia llegaron para realizar las diligencias correspondientes en medio de los restos esparcidos. Mientras levantan los cuerpos y analizan las evidencias para deslindar responsabilidades, la Autopista Siglo XXI suma una nueva página negra a su historial, dejando una estela de dolor y la pregunta de qué pudo haber causado este choque apocalíptico.

























