Apatzingán, Michoacán, 17 de febrero de 2026.- En un golpe contundente contra la impunidad, la Fiscalía General del Estado (FGE) logró sacar de las calles a un verdadero depredador disfrazado de autoridad. Se trata de Alfredo “N”, un custodio del Centro Penitenciario que, lejos de proteger, SOMETIÓ A SU PROPIA SOBRINA A UN INFIERNO DE ABUSOS SEXUALES Y VIOLACIONES DURANTE 14 LARGOS AÑOS.
La paciencia y el valor de una víctima que hoy tiene 23 años fueron claves para destapar la peor de las traiciones: la del familiar que debía cuidarla. Según las investigaciones, el calvario inició en 2011, cuando la pequeña apenas contaba con 9 años de edad. Desde entonces y hasta abril de 2025, Alfredo “N” aprovechó su posición de tío para agredirla sexualmente de manera sistemática.
Para garantizar su silencio y perpetuar el horror, el imputado recurrió a las amenazas más bajas. Aterrorizaba a su víctima diciéndole que si se atrevía a hablar, violaría a su hermana menor y a sus primas. Un chantaje cruel que mantuvo a la joven en un cautiverio de miedo por más de una década.
Finalmente, el valor pudo más que el miedo. La ahora joven adulta presentó su denuncia ante la Fiscalía Regional de Apatzingán, cuyos agentes ministeriales iniciaron una investigación que hoy rinde frutos. La orden de aprehensión girada por un juez se cumplimentó exitosamente, resultando en la captura de este sujeto.
La noticia de su detención ha causado conmoción y repudio, especialmente al revelarse que el agresor se desempeñaba como custodio, una figura que representa la seguridad y el orden. Actualmente, Alfredo “N” ya está a disposición de un juez, quien en las próximas horas definirá su situación legal, enfrentando cargos por abuso sexual y violación equiparada.
La FGE ha reiterado su compromiso en la lucha contra los delitos que lastiman a la niñez y adolescencia michoacana, DEMOSTRANDO QUE, SIN IMPORTAR EL UNIFORME O EL PARENTESCO, EL MONSTRUO ACABARÁ TRAS LAS REJAS.
























