Apatzingán, Michoacán, 14 de Febrero de 2026.- En un día que quedará en el recuerdo de 130 parejas, Apatzingán se convirtió este 14 de febrero en la capital del amor y la esperanza. Lo que parecía un sueño se volvió una realidad multitudinaria cuando 130 parejas de toda Tierra Caliente dijeron «¡Sí, acepto!» al unísono, en una ceremonia colectiva sin precedentes que hizo vibrar los corazones en la «tierra caliente».
La Unidad Deportiva de Apatzingán fue testigo de un estallido de emociones, donde los latidos de los enamorados compitieron con la música y los aplausos. La jornada, bautizada como «¡Cásate Conmigo!», no solo rompió récords de participación, sino que también marcó un hito social al incluir, por primera vez con gran visibilidad, dos matrimonios igualitarios, enviando un poderoso mensaje de inclusión y modernidad a la región.
UN SÍ QUE RETUMBÓ EN TODO MICHOACÁN
El evento, que congregó a autoridades de toda la Región de Tierra Caliente, fue un despliegue de organización y sentimiento. La cita no solo unió a 128 parejas «clásicas», sino que dio un paso gigante hacia la diversidad al abrazar el amor en todas sus formas con la unión de dos matrimonios igualitarios. Entre los asistentes, se podía ver a parejas con décadas de historia compartida que por fin veían formalizada su unión, junto a jóvenes que inician su camino, todos con un mismo fin: sellar su amor ante la ley.
«QUE VIVA LA DIVERSIDAD»: EL MENSAJE QUE CONMOCIÓ A TODOS
La encargada de encender la mecha de la emoción fue la Presidenta Municipal de Apatzingán, Fanny Arreola Pichardo, quien con un discurso vibrante arengó a las y los presentes.
«Me da muchísimo gusto que en esta tierra caliente podamos ir abriendo nuestra mente y nuestro criterio», exclamó Arreola Pichardo ante la multitud.
«Hoy tenemos 128 matrimonios clásicos y dos igualitarios. ¡Abrazarnos todas y todos como hermanos es el camino!». Sus palabras, que pedían a las parejas con hijos que levantaran la mano, revelaron que la mitad de los contrayentes ya habían formado una familia, demostrando que lo que hoy se firmó fue la consolidación de un amor ya forjado en el día a día. «¡Que vivan los novios, que viva Michoacán!», sentenció, desatando la euforia general.
UN TRABAJO EN EQUIPO QUE HIZO POSIBLE EL SUEÑO
Detrás de este monumental evento hubo un esfuerzo titánico. La ceremonia fue posible gracias a la suma de voluntades del Gobierno del Estado, encabezado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, y el trabajo coordinado del Registro Civil de la región.
En representación del estado, la Licenciada Azucena Galeana Carrillo destacó el compromiso de su gobierno con las familias. «Este evento es posible gracias a la visión social de nuestro gobernador, que coloca a las familias en el centro de la acción gubernamental», afirmó, arrancando un fuerte aplauso para el mandatario estatal y para el Secretario de Gobierno, Raúl Cepeda Villaseñor.
Pero las verdaderas estrellas de la logística fueron los oficiales del Registro Civil de toda la región, quienes viajaron desde municipios como Aguililla, Buenavista, Gabriel Zamora y Nueva Italia, entre otros, para unir sus voces en una sola. Un aplauso especial se llevó la oficial más joven de la zona, Paulina Romero, y por supuesto, la anfitriona y artífice del evento, la Licenciada Nancy Magaly Vega Torres, Oficial del Registro Civil de Apatzingán.
«EL VERDADERO MATRIMONIO NO LO DEFINE EL TIEMPO, SINO LA CALIDAD DEL AMOR»
Con una emotividad a flor de piel, la Licenciada Vega Torres dirigió unas palabras a los contrayentes antes de la ceremonia protocolaria que hicieron asomar las lágrimas a más de uno: «No hay matrimonio perfecto, pero sí hay matrimonios llenos de comprensión, de paciencia y de esfuerzo mutuo. Que este día quede grabado en sus corazones como el inicio de una etapa llena de bendiciones».
Finalmente, llegó el momento cumbre. A la 1:08 de la tarde, la oficial tomó la palabra y preguntó al unísono a las 260 personas que unieron sus vidas: «¿Es voluntad de ustedes unirse en matrimonio?». La respuesta fue un estruendoso y unánime «¡SÍ!» que resonó con fuerza en cada rincón de la Explanada de la Unidad Deportiva, demostrando que, por encima de cualquier adversidad, en Tierra Caliente el amor siempre gana.






















