Apatzingán, Michoacán, 14 de febrero de 2026.– En una jornada que supero lo administrativo para convertirse en un verdadero acto de compromiso social, Francisco Aguilar Rodríguez, Síndico Municipal de Apatzingán, junto a su equipo de trabajo, encabezaron la entrega de 2,400 pollitas ponedoras a cientos de familias de Comunidades Rurales. Una acción que promete poner un «huevo» de esperanza en la mesa de los más necesitados.
Con la frente en alto y la palabra cumplida, Aguilar Rodríguez lideró la distribución de 240 paquetes de 10 aves cada uno, pero no sin antes dar una lección de honradez que pocos funcionarios se atreverían a dar.
«LA SEMANA PASADA CANCELAMOS LA ENTREGA», reveló el Síndico ante los beneficiarios. ¿La razón? Las pollitas que llegaron de Hidalgo eran más pequeñas de lo acordado. Lejos de aceptar un producto deficiente, Aguilar Rodríguez y su equipo dieron la cara y exigieron calidad. «A MÍ ME ENTREGAS LO QUE COMPRAMOS, PORQUE ESO LE TENEMOS QUE DAR A LA GENTE», fue la firme directriz, demostrando que para esta administración, la gente está primero que las prisas.
EL TRABAJO EN EQUIPO DA SUS FRUTOS
Pero la estrella de la jornada no fue solo el ave, sino la unión de las comunidades. Con una logística impecable, el equipo de la Frank Aguilar coordinó la llegada de decenas de familias de zonas como El Manso, La Cofradía y otras localidades del sur del municipio.
La historia más inspiradora llegó de la comunidad de «El Manso», que retiró 20 paquetes (200 pollitas) con la visión de crear una pequeña empresa colectiva. «ENTRE TODOS JUNTAMOS Y LAS CRIAMOS», compartió un beneficiario, evidenciando que el apoyo gubernamental, cuando llega a manos responsables, se multiplica.
«NO NOS VA A SOLUCIONAR LA VIDA, PERO SÍ NOS VA A AYUDAR A MITIGAR EL TEMA ECONÓMICO», expresó Aguilar Rodríguez, quien explicó que estas aves, además de proveer huevo para el autoconsumo, representan una fuente de autoempleo y un ingreso extra para las familias al vender el excedente.
La transparencia fue otro de los sellos de la jornada. Gracias a las gestiones de Francisco Aguilar y su equipo, cada paquete de 10 pollitas (vacunadas y de 4 semanas de edad) llegó a los beneficiarios con un costo simbólico de 310 pesos, muy por debajo del precio de mercado. El Síndico detalló que, aunque las aves provienen de Hidalgo, se verificó que estuvieran en óptimas condiciones y listas para adaptarse al clima cálido de la región.
Pero el apoyo no termina ahí. El equipo de la Sindicatura ha mantenido una política de gestión constante. Entre los logros recientes, destacan la entrega de alambre de púas a un precio muy bajo el rollo, la comercialización de carne de cerdo de igual forma y lámina a bajo costo, gracias a alianzas estratégicas con empresas locales como FERRETERO. «Buscamos el beneficio para todos», enfatizó el Síndico, dejando claro que su oficina es un espacio abierto para gestionar soluciones reales.
Acompañado por su equipo y agradeciendo a los medios de comunicación, Francisco Aguilar Rodríguez reafirmó su compromiso de seguir trabajando «por y para la gente». La exitosa entrega de pollitas no solo representa un apoyo alimentario, sino una inyección de ánimo y unidad para las familias rurales de Apatzingán.
Con la promesa de futuras entregas y la satisfacción del deber cumplido, el Síndico y su equipo demostraron que cuando la gestión se hace con el corazón, hasta una pollita puede convertirse en un gigante motor de progreso. ¡Porque en Apatzingán, el campo y la ciudad se unen para salir adelante!























