Ciudad de México, 12 de febrero de 2026. – En una sesión clave en el Senado, fue aprobada la reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una modificación constitucional que el senador Raúl Morón Orozco (Morena) calificó como “un acto de justicia histórica”. Durante su intervención, el legislador por Michoacán subrayó que “después de 109 años de no tocar la jornada laboral máxima, hoy el régimen humanista de la Cuarta Transformación cumple un compromiso histórico, legal y moral con quienes entregan su talento al servicio de la patria”.
Morón Orozco realizó un recorrido histórico para contextualizar la deuda pendiente con la clase trabajadora. Recordó que desde la conquista y el porfiriato se impusieron jornadas inhumanas, y que fue gracias a la lucha de figuras como los hermanos Flores Magón que en 1917 se logró establecer la jornada de 8 horas. Sin embargo, advirtió, ese estándar permaneció congelado por más de un siglo, a pesar de los profundos cambios económicos y tecnológicos.
El senador fue tajante al señalar la omisión de las administraciones anteriores: “El PRIAN pudo aumentar el salario cuando gobernaba y reducir la jornada, pero no lo hicieron. Al contrario, presumían la mano de obra barata como motivo de orgullo mientras el pueblo estaba condenado a la precariedad”, enfatizó.
La reforma aprobada no solo reduce la jornada, sino que lo hace de manera gradual y con garantías para los trabajadores. Morón detalló que la modificación constitucional asegura que no se afectará el aumento anual al salario mínimo ni se disminuirán prestaciones o días de vacaciones. Este logro, explicó, es fruto del diálogo y consenso alcanzado en más de 40 mesas de trabajo que incluyeron a empresarios, sindicatos, académicos y el gobierno.
Con esta reforma, cerca de 13.4 millones de personas que actualmente laboran 48 horas o más sin una remuneración justa verán una mejora sustancial en su calidad de vida. El senador destacó que se trata de un avance significativo en la redistribución del tiempo y la riqueza.
Finalmente, Raúl Morón, con su trayectoria de luchador social y sindicalista, reafirmó que esta reforma se suma a los éxitos de la Cuarta Transformación, como el incremento acumulado al salario mínimo del 135% y la ampliación del acceso a la vivienda, consolidando así un modelo donde el esfuerzo de las y los trabajadores rinde frutos reales y bienestar para sus familias.


























