El blindaje del vehículo evitó una tragedia mayor
Apatzingán, Michoacán, 6 de febrero de 2026.– En un acto que pone de relieve la extrema violencia y peligro que persiste en la región, tres elementos del Ejército Mexicano resultaron lesionados ayer tras la explosión de un artefacto explosivo improvisado que impactó directamente su vehículo oficial durante recorridos de vigilancia.
El ataque, ocurrido alrededor de las 17:00 horas en la localidad de Las Bateas, a una unidad tipo Cheyenne, causando daños considerables en la parte inferior del vehículo. La violencia de la detonación fue tal que solo el robusto blindaje de la unidad evitó consecuencias fatales, dejando heridos a dos elementos de tropa y un cabo, cuyas lesiones, afortunadamente, no fueron de gravedad.
La respuesta fue inmediata y contundente. Mientras el personal de Sanidad Militar atendía en el acto a los heridos, se activó el protocolo de emergencia: expertos en desactivación de explosivos arribaron al lugar para asegurar la zona y descartar más artefactos, ante el temor de una emboscada mayor.
La SEDENA no tardó en reaccionar. En un claro mensaje de fuerza y control, reforzó los operativos de seguridad en la región con un despliegue terrestre y aéreo, incluido el sobrevuelo de un helicóptero, para mantener una presencia disuasoria y garantizar la seguridad.
Los militares lesionados fueron trasladados al Hospital Militar de la 43 Zona, donde, según los últimos reportes, se encuentran estables y bajo observación médica especializada.
Este grave incidente expone la persistente y alarmante táctica de uso de explosivos por parte de grupos criminales en la zona, retando directamente la seguridad nacional y poniendo en riesgo la vida del personal castrense que realiza labores de vigilancia. La comunidad permanece en alerta, mientras las autoridades redoblan esfuerzos para dar con los responsables de este cobarde atentado.





















