Morelia, Michoacán, 29 de enero de 2025.– César Alejandro «N», alias «El Bótox», habría confesado ante un testigo ser el autor del asesinato del empresario Bernardo Bravo. Esta revelación, presentada por la Fiscalía General del Estado, surgió durante la audiencia inicial donde se busca vincular al presunto líder criminal con el homicidio calificado del líder limonero de Apatzingán.
El testimonio clave es el de Miguel, un comerciante de Cenobio Moreno, quien declaró que la confesión fue usada en su contra como una amenaza. Según su relato, tras negarse a colaborar como informante para la célula criminal, fue golpeado. En ese momento, «El Bótox» se acercó y le dijo: «Si me chingué al ojete del limonero, que no te mate a ti, apá».
Esta declaración es la pieza testimonial central de la acusación. A ella se suman otras pruebas, como datos de geolocalización que ubican a Bravo y al acusado juntos horas antes del crimen, huellas del vehículo de la víctima en un rancho propiedad del «El Bótox» y rastros de sangre humana en el mismo lugar.
La Fiscalía también señaló que semanas antes del crimen, Bravo fue «levantado» y liberado por el mismo grupo, un incidente que el empresario nunca detalló a su familia.
Ante las pruebas, ni el acusado ni su defensa presentaron argumentos en contra, y «El Bótox» se reservó su derecho a declarar. El juez decidirá próximamente si lo vincula formalmente a proceso.






















