Morelia, Michoacán, 27 de Enero de 2026.- La licenciada en nutrición Adriana Paredes Mata, presidenta del Colegio Mexicano de Nutricionistas en Michoacán, lamentó en entrevista que, a pesar de los propósitos de año nuevo, la gente acude al nutriólogo por temporadas, moda o estética, y no como un pilar para prevenir enfermedades y adoptar un estilo de vida verdaderamente saludable.
“La gente prefiere comer sano a inicio del año, para enfundarse trajes de baño en Semana Santa, por fiestas de graduaciones y previo a navidad”, señaló Paredes Mata. Esta tendencia contrasta dramáticamente con la grave crisis de salud que vive México. La especialista reseñó que el país enfrenta UNA VERDADERA CRISIS DE SOBREPESO Y OBESIDAD, QUE DERIVA EN ENFERMEDADES COMO DIABETES, HIPERTENSIÓN Y PADECIMIENTOS CARDIOVASCULARES, PRINCIPALES CAUSAS DE FALLECIMIENTO en el territorio nacional.
El doctor Maximino César Jiménez Zavala, presidente del Instituto Nacional de Educación Médica Continua en Michoacán, coincidió al subrayar que los principales indicadores alterados en los exámenes de laboratorio, como ELEVACIONES EN TRIGLICÉRIDOS, COLESTEROL Y ÁCIDO ÚRICO, SON CONSECUENCIA DIRECTA DE UNA NEGATIVA INGESTA DE ALIMENTOS. Ambos profesionales hicieron hincapié en que no existe pretexto para evitar la visita al nutriólogo, ya que en el sector público hay disponibilidad de estos especialistas.
“UNA BUENA INGESTA DE ALIMENTOS DISMINUYE INCLUSO LA INGESTA DE MEDICINA, YA QUE LA SANA ALIMENTACIÓN ES LA PIEDRA ANGULAR PARA PREVENIR PADECIMIENTOS”, acotó Jiménez Zavala.
UN TRABAJO EN EQUIPO: NUTRICIÓN Y MEDICINA GENERAL
Paredes Mata explicó que el nutriólogo y el médico general trabajan en conjunto: mientras el primero evalúa, previene y trata problemas de alimentación con un enfoque personalizado (considerando edad, salud, entorno familiar y economía), el segundo monitorea la salud a través de estudios de laboratorio. El médico Jiménez Zavala advirtió que “las enfermedades comienzan por la boca”, con hábitos alimenticios negativos que se construyen desde la infancia y pueden desencadenar infartos.
Frente a la satanización de algunos alimentos, la nutrióloga propuso una fórmula de “80-20”: comer sano el 80% del tiempo y permitirse pequeños gustos el 20% restante. “Lo negativo del consumo es el exceso”, indicó.
ETIQUETADOS Y “PRODUCTOS MILAGRO”: MEDIDAS INSUFICIENTES Y RIESGOSAS
Los expertos fueron críticos al señalar que, más allá de costumbres ancestrales, al consumidor no le han servido ni los etiquetados de advertencia ni el aumento en el costo de los refrescos. México sigue siendo el primer consumidor mundial de bebidas embotelladas.
El médico arremetió contra los “productos milagro” para bajar de peso, que se ofertan con la complacencia de autoridades como la COFEPRIS y ponen en peligro la salud y la vida de quienes los consumen. “Hoy en día es más fácil creer que pensar”, sentenció.
Al respecto, Paredes Mata fue enfática: “No existen productos milagrosos ni fórmulas mágicas para bajar de peso más que acudir con una nutrióloga y hacer ejercicio, comer sano y ejercitación diaria”.
RECOMENDACIONES PARA UNA ATENCIÓN NUTRICIONAL SERIA
Para quienes busquen un plan de alimentación serio, la especialista recomendó:
- Preguntar por el título y cédula profesional del nutriólogo.
- Asegurarse de que se realice una evaluación integral(peso, talla, etc.).
- Que el profesional brinde explicación detallada de cada alimento sugerido.
- Que no se prometan cambios inmediatos, sino que haya un acompañamiento y orientación adaptados al paciente y su familia.
- Que el trabajo se base en evidencia científica, no en modas, temporadas o dietas rigurosas.
Finalmente, ambos expertos coincidieron en que en las últimas dos décadas “este país se puso a engordar” debido a la mala alimentación, en contraste con una complexión más delgada de la población en el pasado, asociada a la actividad física y el consumo de productos sanos. Puntualizaron que en México existe una carencia de educación en salud y para comer sanamente, concluyendo que
“LA EDUCACIÓN PARA LA SALUD Y LA SANA ALIMENTACIÓN EN MÉXICO ES LETRA MUERTA”.


























