Apatzingán, Michoacán, 25 de enero de 2026.– En un acto de audacia criminal que rozó lo suicida, dos presuntos sicarios intentaron lo impensable: atacar a tiros a un contingente del Ejército Mexicano en un camino rural de la Tensa Región De Tierra Caliente. Sin embargo, su intento se estrelló contra el muro de profesionalismo, rapidez y precisión de nuestras fuerzas castrenses, resultando en su inmediata detención sin que un solo militar resultara herido.
El hecho, ocurrido en la zona de El Morado, del Municipio de Apatzingán, donde salió a la luz el peligro latente que acecha en los caminos rurales. Los efectivos, realizando su labor constante de vigilancia para proteger a las comunidades, detectaron a los dos sujetos en actitud sospechosa y evasiva. Ante la agresión a disparos de los gatilleros, la respuesta militar fue contundente y efectiva.
El botín de guerra decomisado habla por sí solo del riesgo que se evitó: un arma larga, 96 cartuchos útiles, cargadores y un chaleco táctico. Todo el material, junto con los detenidos, fue puesto a disposición de las autoridades federales.
Este operativo es un triunfo rotundo de la estrategia de seguridad. No solo se neutralizó una amenaza inminente, sino que se demostró, una vez más, que la presencia del Ejército es el factor clave para contener la violencia en regiones históricamente golpeadas como Apatzingán. La coordinación y el estricto seguimiento de protocolos garantizaron el control total de la situación, protegiendo en todo momento a la población civil.
Mientras la presencia militar se mantiene en el área como medida disuasoria y tranquilizadora, este hecho queda como una clara advertencia para los grupos delictivos y un mensaje de esperanza para una ciudadanía que clama paz. ¡Los héroes de verde siguen firmes en su misión de devolver la tranquilidad a Michoacán!

























