Apatzingán, Michoacán, 23 de enero de 2026. – Un escenario de pesadilla se vivió en la región de Tierra Caliente. En un solo día, las fuerzas de seguridad localizaron a dos personas ejecutadas de manera atroz en municipios distintos, poniendo al descubierto la crudeza del conflicto que azota la zona.
El primer hallazgo ocurrió alrededor de las 6:30 de la mañana en Apatzingán. Elementos de la Guardia Civil Municipal encontraron el cuerpo de un hombre tendido boca arriba, envuelto en una cobija gris, en un camino de terracería. La víctima, aún no identificada, presentaba aparentes huellas de violencia y golpes en diferentes partes del cuerpo. El área fue acordonada de inmediato y la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes y el cuerpo fue trasladado al SEMEFO de Apatzingán.
PERO EL HORROR NO TERMINÓ AHÍ.
Horas más tarde, un reporte ciudadano activó los protocolos de emergencia en Buenavista. Sobre la carretera Buenavista-Peribán, las autoridades hicieron un descubrimiento espeluznante: el cuerpo sin vida de una mujer, que presentaba signos de tortura y había sido decapitada. Junto a la víctima se encontró una cartulina con un mensaje dirigido a un presunto jefe de una organización delictiva, un macabro sello que ha caracterizado a la violencia extrema en la región.
Los cuerpos de seguridad acordonaron la escena del crimen y notificaron a las autoridades ministeriales para el levantamiento de los cadáveres y el inicio de las diligencias. Ambos casos han conmocionado a la población local, recordando la permanente situación de inseguridad.
Las Fiscalía de Michoacán ahora enfrentan el reto de esclarecer estos dos crímenes que, aunque ocurridos en localidades diferentes, encienden las alarmas sobre el recrudecimiento de la violencia en Tierra Caliente. La comunidad exige justicia y respuestas ante estos actos de brutalidad inaudita.






















